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Adaptamos cada mandato a tu empresa. CFO externo y Dirección Financiera para PYMEs sin estructura fija ni costes de equipo interno.
M&A y Due Diligence financiera para PYMEs. Valoración de empresas y estructuración de operaciones con compradores reales.
Análisis financiero sin concesiones. Reestructuración de deuda y planificación de viabilidad con datos reales, no estimaciones.
No desaparecemos al firmar el mandato. Contigo desde la valoración de tu empresa hasta el cierre notarial. Sell-side y buy-side.
Respuestas directas a las preguntas que más nos hacen los empresarios.
El valor de una empresa se determina aplicando múltiplos de EBITDA ajustado, que en España oscilan entre 3x y 8x para empresas familiares con EBITDA de 1 a 20 millones de euros. El rango habitual es 4x–6x EBITDA normalizado, aunque varía según el sector, la recurrencia de ingresos y la dependencia del propietario. La deuda financiera neta y el capital circulante también ajustan el precio final. Una valoración rigurosa parte siempre del EBITDA normalizado.
No es obligatorio, pero vender sin asesor especializado suele resultar en un precio un 15–30% inferior al alcanzable con acompañamiento profesional. Los compradores institucionales cuentan con equipos de M&A dedicados: sin un asesor en el otro lado, la asimetría de información favorece siempre al comprador. El asesor también gestiona la confidencialidad, filtra a los compradores no cualificados y permite al empresario seguir gestionando su empresa durante todo el proceso.
Un proceso de compraventa bien gestionado dura entre 6 y 18 meses desde el inicio hasta el cierre notarial. La fase de preparación —cuaderno de venta y valoración— ocupa 2–3 meses; la búsqueda de compradores y firma de NDAs, otros 2–3 meses; la due diligence y negociación del SPA, entre 3 y 6 meses. Contar con un asesor especializado reduce los tiempos de forma significativa.
Valorar una empresa familiar requiere normalizar el EBITDA ajustando partidas que distorsionan el resultado real: salarios familiares fuera de mercado, gastos personales dentro de la empresa o alquileres entre partes vinculadas. Una vez obtenido el EBITDA normalizado se aplican múltiplos de transacciones comparables en el sector. La dependencia del fundador es un factor de riesgo que los compradores descuentan directamente en el precio.
La due diligence financiera es la revisión detallada de las cuentas de una empresa antes de cerrar una operación de compraventa. Analiza la calidad del EBITDA (Quality of Earnings), la deuda neta, el capital circulante normalizado y los posibles pasivos contingentes. Su objetivo es detectar red flags que puedan ajustar el precio o condicionar el cierre. La realizamos tanto en el lado comprador como en el vendedor (vendor due diligence).
Los documentos esenciales son: cuentas anuales de los últimos 3–5 ejercicios, declaraciones del Impuesto de Sociedades, balance de sumas y saldos actualizado, contratos de arrendamiento o escrituras de propiedad, y contratos clave con clientes y proveedores. En una fase más avanzada se pedirán contratos laborales, pólizas de seguro y detalle de pasivos contingentes.
Un CFO externo (CFOaaS) asume las funciones de director financiero a tiempo parcial: reporting mensual, control de tesorería, planificación financiera, relación con bancos y preparación para rondas de inversión o venta. Es la solución ideal para PYMEs con EBITDA de 1–20 millones que necesitan rigor financiero pero no justifican un director financiero a tiempo completo.
Los principales indicadores son: dificultad para atender los pagos periódicos, ratio de cobertura del servicio de deuda (DSCR) por debajo de 1,2x, renovaciones urgentes de pólizas de crédito, o deterioro del EBITDA frente a la deuda financiera. La reestructuración preventiva —antes del impago— es siempre más favorable que la reactiva.
Ordenar la deuda empieza por cartografiar todas las obligaciones financieras: préstamos bancarios, créditos comerciales, aplazamientos fiscales y deuda con proveedores. En LetsFinance clasificamos cada posición por vencimiento, coste y prioridad para diseñar un plan de ordenación que mejore el cash flow y reduzca el riesgo financiero de la empresa.
La financiación del crecimiento puede venir de líneas de crédito bancario, fondos de private equity, family offices o instrumentos de deuda como el direct lending. Analizamos el perfil de tu empresa y estructuramos la ronda de financiación adecuada, conectándote con los inversores más idóneos para tu momento y sector.
El análisis de deuda implica revisar la estructura de obligaciones (volumen, coste, vencimientos), los ratios de cobertura —Deuda Financiera/EBITDA, cobertura de intereses— y la capacidad de generación de caja libre. Emitimos informes detallados que identifican oportunidades de refinanciación y alertas de riesgo antes de que se conviertan en problemas.
El concurso de acreedores suspende las ejecuciones individuales y abre un período de negociación con los acreedores. Puede ser voluntario o necesario. En LetsFinance asesoramos en la fase preconcursal para explorar alternativas —acuerdos de refinanciación, planes de pago, venta de activos— que eviten el concurso formal y preserven la viabilidad de la empresa.